Un vistazo al Kindle Paperwhite

En este nimio me gustaría contaros unas cuantas impresiones sobre el último dispositivo que ha llegado a mis manos estas navidades. Se trata del Kindle Paperwhite, el nuevo e-reader que ha lanzado Amazon , en su versión Wifi. Pero antes de pasar a hablar sobre el dispositivo os voy a contar algo sobre Amazon que puede ser de interés.

Yo recibí el Paperwhite como regalo de Reyes y al segundo día de comenzar a trastear con él me di cuenta de que en el borde de la pantalla tenía un pixel muerto. Preocupado por la lista de espera que había para comprar un nuevo dispositivo (me daban mareos de pensar en esperar 2 meses hasta recibir un recambio) me puse en contacto con el servicio técnico de Amazon. Expliqué el problema, les envié unas fotografías de la pantalla y al día siguiente tramitamos la garantía. A los dos día tenía un Paperwhite nuevo puesto en casa.
Con esto quiero animar a los que todavía son algo reacios a la compra por Internet a que dejen el miedo a un lado. Amazon es segura, muy fiable y ante cualquier problema responden al instante y se hacen cargo. Sin más, veamos lo último de Kindle.

(No lo olvides, si quieres ver las imágenes en su tamaño original, pulsa sobre ellas)

Un repaso a su diseño
Con Kindle Paperwhite, Amazon deja bien claro el camino que ha tomado y que tan de moda está últimamente en el mundo de la tecnología: simplicidad y minimalismo. De esta manera, al cogerlo por primera vez encontramos solo dos cosas que ‘desentonen’: la entrada para cargar la batería y el botón de encendido/apagado. El resto consiste en una pantalla de 6 pulgadas y un marco negro con la marca ‘kindle’ en plateado. En los laterales y la parte trasera se ha optado por utilizar un material gomoso para mejorar el agarre del dispositivo, siempre que no se use una funda protectora.

Aunque es (imperceptiblemente) más grande y (ligeramente) más pesado que el K4, la sensación al tenerlo entre las manos es de lo más satisfactoria. Además nos quedamos sin botones ya que tan solo interactuaremos de manera táctil, obteniendo un dispositivo muy elegante y preciosista, si bien es cierto que un servidor habría dejado los de ‘pasapáginas’ pudiendo así evitar tocar tanto la pantalla y sin afear para nada el producto.
Novedades en la pantalla
La gran innovación es la inclusión de la luz integrada mediante una serie de LED’s y una lamina que distribuye esa luz de una manera ‘uniforme’, y entrecomillo porque como Amazon ha admitido eso no es del todo cierto. Evitaré el explicaros detalles técnicos sobre la pantalla ya que los podéis encontrar en la página web del producto y sinceramente no creo que sea de especial interés.
Pero seamos prácticos. ¿No molesta a la vista esta luz? Sinceramente, no lo hace pero con matices. Disponemos de 25 niveles de luz y el Kindle nos recomienda utilizar un nivel bajo en espacios oscuros y uno alto en espacios iluminados. La realidad es que yo durante el día lo pongo al 0 (que ojo, los LED’s proporcionan un mínimo de luz) y durante la noche entre el 3 y el 6. A estos niveles la luz no molesta para nada; otra historia es en niveles altos donde la sensación es mucho más parecida a estar frente a un tablet. De esta manera sí molesta a la vista, y al llevar un rato notas que los beneficios de la e-ink se han esfumado. 

Además, cuanto más subes el nivel de luminosidad más se aprecian las manchas oscuras en la parte inferior y que son producto de la ‘distribución uniforme’ de la luz. Estas manchas no molestan a la hora de leer ya que no invaden la zona de texto pero hay que reconocer que están ahí.
Aparte de la luz hay que destacar la mejora del contraste y la capacidad táctil de la pantalla. En cuanto a lo primero, sí, se mejora el contraste pero no de una manera espectacular ya que el contraste es muy bueno en el K4. En cuanto a lo segundo, la respuesta de la pantalla es realmente buena y sin fallos a la hora de interactuar.

Mejoras en la navegación
Este es, personalmente, el punto en el que más destaca el Paperwhite, y es que Amazon necesitaba una renovación en el sistema operativo. Los menús textuales ya se veían como algo anticuado y la navegación mediante el cursor más de lo mismo, sobretodo en un momento en que la usabilidad lo es todo y ‘lo táctil’ nos ha abierto una nueva forma de interactuar con lo digital.
El resultado al final es que todo es mucho más visual (comprendiendo todo lo visual y espectacular que puede ser una pantalla de tinta electrónica). El ver las minicarátulas de los libros que tenemos en lugar de una lista de nombres ya hace todo mucho más intuitivo y agradable. Y lo táctil es la combinación perfecta para sacar el máximo partido a este nuevo sistema. Resumiendo, nos sentiremos como niños al navegar por nuestro Kindle. Buscamos aquello que queremos, lo vemos, lo tocamos y lo tenemos. Fácil, sencillo y para toda la familia como diría aquél.

Y la experiencia mientras leemos también se mejora notablemente. El uso del diccionario consiste simplemente en pulsar la palabra sobre la que tenemos dudas y nos aparecerán una serie de definiciones. A los que nos gusta destacar pasajes y compartirlos mediante las redes sociales estamos de enhorabuena. Pulsando y arrastrando seleccionaremos lo que queramos y en un instante estaremos compartiéndolo vía Twitter o Facebook.

Otros detalles

La batería es otra de esas puntas de lanza que utiliza Amazon para fortalecer su Kindle. Dos meses es la duración que garantizan con una carga. Pero claro, esto depende de distintos factores: tu hábito de lectura, el nivel de luz que utilices, la conexión a Internet… Yo en este aspecto soy más cauto, y sin haberlo comprobado todavía, me atrevo a decir que la batería me durará algo más de un mes. Y qué queréis que os diga, creo que es más que suficiente: muy mal debería darse las cosas para que se te gaste la batería y no puedas cargar tu e-reader.

En cuanto a capacidad con 2 GB (1.25 GB de uso real) vamos más que sobrados. Hay que contar con que los libros que tengamos (tanto comprados en la tienda Kindle como documentos personales) estarán disponibles en todo momento en el espacio virtual que nos proporciona Amazon y siempre lo podremos descargar. No es aconsejable ni necesario tener cientos de libros almacenados en el dispositivo.

En resumen…

No os voy a mentir. Antes de disponer del Paperwhite no consideraba de gran importancia el tema de la luz. He estado dos años manejando un Kindle Keyboard y por precios más o menos económicos se pueden conseguir lámparas muy buenas. Además, era un poco reacio a lo táctil ya que no me gustaba la idea de andar toqueteando la pantalla cada dos por tres.

Sin embargo, una vez he trasteado con él estoy convencido que es un fabuloso dispositivo. La luz da el pego (no molesta) aunque deseo ver como evoluciona esta tecnología. Lo táctil me ha convencido con creces. Por una parte no se quedan marcas en la pantalla y por otra mejoran mucho la experiencia lectora.

Si tengo que destacar algo es ésto. La experiencia es genial en gran parte por la inclusión del nuevo sistema operativo que facilita el trabajo y nos deja la sensación de controlar algo tremendamente sencillo pero muy eficiente.

¿Os recomiendo comprar Kindle Paperwhite? Si sois unos lectores voraces, sin lugar a dudas. Si sois lectores más ocasionales, debéis valorar si os merece la pena pagar 50 euros más teniendo el Kindle 4, que es un e-reader con una calidad/precio inigualable. Sea como sea, comprando uno u otro, os aseguro que no os equivocaréis.

Anexo sobre fundas

No me gustaría terminar de hablar sobre el Kindle Paperwhite sin hacer una mínima mención al tema de las fundas. Durante los 2 años de andanza con los e-reader de Amazon, siempre he optado por las fundas de la marca M-Edge, tanto para mi Kindle Keyboard como para el resto de dispositivos que he comprado a familiares. Esta marca dispone de fundas de distinto tipo y muy buena calidad, y el añadido de que vienen adaptadas para acoplar unas lámparas que ellos mismos venden. Pero claro, con Paperwhite tenemos la luz de serie así que me he decidido por otra funda.

No será sorpresa, lo sé. He optado por la funda oficial de Amazon. Una funda de cuero en la que encaja a la perfección el e-reader y con un cierre magnético. Como añadido curioso es que nos podemos olvidar del botón de encendido ya que al abrir o cerrar la funda el Kindle se enciende o apaga. Quizás los 35 € que cuesta parecen excesivos para una funda pero la calidad y, sobretodo, la sensación de tener el Paperwhite totalmente protegido merecen la pena. Además aunque el peso aumenta, el tamaño apenas lo aumenta ya que su diseño hace que sea como una segunda piel.

Como sea, es decisión de cada uno elegir ésta u otra funda más económica. Lo que si considero es que proteger el dispositivo de alguna manera es prácticamente OBLIGATORIO para evitar algún desagradable percance.

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